PARIS
Día 04/01/2009. Último día en París. Hoy era nuestro último día en Paris, así es que acabamos con las provisiones de desayuno que teníamos y salimos caminando hacia Montmartre a hacer alguna compra ya que queríamos llevarnos láminas para luego enmarcarlas y ponerlas en nuestro museo particular: nuestra casa. Aunque hacía mucho frío, el día estaba soleado, así es que las vistas desde el Sacre Coeur eran todavía mas bonitas que cuando fuimos la primera vez, lo único, que las escaleras centrales estaban cerradas al público porque había hielo, pero se podía subir por los laterales o por cualquiera de las calles traseras. Compramos varias láminas preciosas y muy coloridas (las cuales ya tenemos colgadas en casa, ale, que no falte tiempo!!!!) y nos vamos a la parte baja a coger el metro que nos llevase al Arco del Triunfo ya que todavía no lo habíamos visto de día. En un periquete estabamos delante del Arco del Triunfo de nuevo, esta vez, de día, así es que se podía ver tambien el Arco de la Defense, mucho mas moderno, distinto... Una curiosidad: El Arco de la Defense está ubicado totalmente alineado con el Arco del Triunfo y el Arco de Triunfo del Carrusel del Louvre. Si nos colocamos en este último se puede ver, desde su interior, el Arco del Triunfo y el Arco de la Defense, los Campos Elíseos y la Plaza de la Concordia. Estuvimos por el Arco del Triunfo sacando fotos, la zona estaba llena de turistas por todos lados. Después seguimos caminando por una de las calles cercanas al Arco del Triunfo, exactamente por el llamado Triangulo de Oro, según nos dijo la chica que conocimos en la Torre Eiffel, donde vais a encontrar las tiendas de los diseñadores mas famosos. El Triangulo de Oro es la zona que forman la Avenida Montaigne, George V y la calle Francois I. A nosotros no nos interesa mucho la moda y mas a esa escala, encima al ser domingo estaban todas las tiendas cerradas, pero ya que estabamos por allí estuvimos paseando un rato... Salimos caminando hasta el Sena y paseando un poco llegamos hasta el Puente de Alejandro III, es el mas largo de toda la ciudad y, en mi opinión, el más bonito de Paris. Está adornado con guirnaldas de conchas y plantas marinas bajo la cornisa y muestra estatuas de Ninfas del Sena y de Neva, aludiendo a Francia y a Rusia. En las barandillas hay un gran número de candelabros que al anochecer iluminan la estructura haciéndola aún mas bonita. En las orillas tiene dos columnas sostenidas por Pegasos dorados apoyados sobre sus patas traseras, es una auténtica maravilla. Las vistas de la Torre Eiffel desde el puente merecen la pena totalmente y la visión del Sena con los Bato Mouches pasando tambien es muy bonita desde aquí. Cruzando el puente justo al otro lado del Sena vimos el Palacio de los Inválidos y para allá nos fuimos. El Palacio de los Inválidos fue construido para los veteranos inválidos de guerra que quedaban sin hogar. Hoy en día alberga el Museo del Ejército y los restos de Napoleón Bonaparte. El edificio en sí es una maravilla y tiene una capilla muy bonita con una cúpula dorada muy llamativa. Hay un montón de cañones y algún tanque en los patios de su interior y en el exterior los jardines son muy grandes y bonitos adornados con grandes setos. Ya era cerca del medio día y empezó a darnos hambre, nos apetecía comida china, así es que nos pusimos a caminar buscando algún restaurante donde tomar un arroz tres delicias, shushi...pero no encontramos ninguno a nuestro paso, así es que caminamos rumbo al Louvre ya que en el centro comercial hay restaurantes de todo tipo, incluyendo comida china y ya de paso (y aprovechando que hoy era gratis por ser primer domingo del mes) pasaríamos a saludar a La Mona Lisa y dar una vuelta por el museo. Eso hicimos, comimos comida china para quitarnos el antojo, de postre un crepe buenísimo, de chocolate y después pasamos a dar una vuelta por el museo. El Louvre por dentro es gigantesco, así es que si no se tiene mucho tiempo hay que ir al grano, a lo que realmente le interese a cada uno...nosotros dimos una vuelta un poco por encima, vimos La Mona Lisa, el retrato de alguna de Las Meninas, obras de artistas Españoles...estuvimos en la zona de africa y asia, vimos también una de las figuras de la Isla de Pascua, etc... Salimos del Louvre y nos fuimos caminando por la parte de abajo del Sena buscando las taquillas de los Bato Mouches ya que nos apetecía dar una vuelta en estos barquitos turísticos... Encontramos las taquillas muy cerquita del Puente del Alma, donde hay un soldado donde los parisinos suelen medir las crecidas del río. Sacamos los tickets para el paseo en barco que nos costaron 10€ por persona. El paseo tendría una duración de 1.15h según nos dijeron, así es que esperamos dentro del barco a que este partiera, por lo menos estábamos calentitos... A las 18.10h comenzó el paseo en el Bato Mouche, muy bonito, nos pusimos en la parte de arriba como buenos valientes, es donde mejor se ve, pero hacía un frío bastante considerable. Durante el recorrido, ya de noche, disfrutamos de las vistas de parte de los monumentos mas importantes de la ciudad (La Torre Eiffel, el Louvre, el Museo Dorsay, precioso edificio que fue una estación de tren cerrada en los años 30, El Ayuntamiento, El Paseo de Los Invalidos, Los Jardines de las Tullerías, Notre Dame, La Ille de Paris y mogollón de puentes que cruzan el Sena, entre otras cosas... Durante el paseo te van explicando en varios idiomas, entre ellos el Español, los sitios de interés por los que vas pasando y un pequeño resumen de su historia. Al terminar el paseo cogimos el metro y bajamos en la parada cercana al Ayuntamiento, ya eran mas de las 19.30h por lo que el Ayuntamiento estaba iluminado con pequeñas lucecitas azules que le daban una vista preciosa. Había una pista de patinaje en la plaza del Ayuntamiento que habían instalado para las fiestas de Navidad, había muchísima gente por todos lados, turistas, parisinos...después cogimos el metro de vuelta al hotel para hacer la maleta y descansar ya que a las 4h de la madrugada pasaban a por nosotros los de la Empresa Capitol Shuttle para llevarnos al aeropuerto de Orly ya que sobre las 7h salía nuestro vuelo de vuelta. Efectivamente, a las 4h en punto estaba el coche esperándonos en la puerta del hotel para llevarnos al aeropuerto. El vuelo de vuelta genial, sin retrasos ni complicaciones de ningún tipo. Y aquí llegó a su fin nuestro viaje a París, destino imprescindible, destino inolvidable...