Nuestro penúltimo día en New York amaneció bastante despejado así es que decidimos irnos al Empire State y subir para disfrutar de las maravillosas vistas que ofrece desde arriba. Cuando llegamos había bastante cola, pero iba muy rápido así es que, cuando nos dimos cuenta nos encontrábamos en uno de los ascensores rumbo a la cima de este famoso gigante. Tal cual esperábamos, las vistas desde arriba eran una pasada, hacía un viento impresionante y muchísimo frío, pero no nos importó, aprovechamos cada minuto para tomar fotografías, buscar los sitios mas famosos y conocidos de la Gran Manzana que habíamos visitado a pie y que desde arriba parecían tan pequeñitos… y, sobre todo, disfrutar de lo que teníamos delante. Casi congelados bajamos del Empire State y nos fuimos para la zona financiera ya que habíamos visto en los foros en Internet y en las guías que en esta zona había varías tiendas donde podríamos encontrar ropa bastante baratilla, encontramos una de ellas justo en la esquina de Cortlan Street llamada Century 21 en la que nos tiramos un buen rato, es enorme y puedes encontrar de todo a muy buen precio, nosotros cargamos bien, nos compramos varios pantalones vaqueros, camisetas, pijamas…todo tirado de precio!!!! Cargados con nuestras compras salimos a la calle en busca de algo para comer y nos topamos de lleno con un típico carrito de hot-dogs justo enfrente de la zona cero. Nos compramos dos perritos calientes deliciosos que rebosaban diferentes salsas por todos lados…uhmmmm, aún me acuerdo y me dan escalofríos!!!!!!! no os los podéis perder si vais a New York!!! Estuvimos paseando ya que hacía una tarde soleada, aunque el viento hacía de las suyas y las bolsas de la compra que habíamos hecho ya pesaban sobre nuestros hombros, aun así tuvimos fuerzas para irnos a uno de los extremos del Puente de Brooklyn, donde había barcos anclados y una especie de Centro Comercial a caminar un ratillo y a disfrutar de las vistas tan bonitas del Puente que teníamos… Desde allí decidimos pasear por el puente y llegamos mas o menos a la mitad cuando ya había anochecido, hacía un aire que nos tiraba para atrás, pero las vistas de La Gran Manzana eran una pasada, todo iluminado, precioso…estuvimos un rato disfrutando de las vistas hasta que el viento pudo con nosotros y tuvimos que retirarnos ya que estábamos rendidos, yo personalmente cuando llegue al apartamento creí que me moría del cansancio, pero claro que si, había merecido la pena!!!!! Hicimos la maleta y dejamos todo preparado para levantarnos temprano al día siguiente y poder aprovechar la próxima mañana para hacer algunas compras y pasear, una vez mas, por Times Square…esta noche dormimos a pierna suelta….